Hacer un viaje en tren desde Pekín a Lhasa, en el Tibet, es uno de esos sueños que puede tener cualquier viajero. Un recorrido escrito en letras de oro en los libros de Historia, que nos hace volver la vista hacia las mágicas aventuras de Marco Polo, o hacia aquellas rutas que las caravanas orientales hacían atravesando los desiertos y las estepas en la mítica ruta de la seda.
Pueden ser viajes distintos, pero los sentimientos que nos remueven son los mismos. Y es que viajar en tren teniendo como paisajes a través de nuestras ventanillas las asombrosas cumbres del Himalaya es algo fantástico que sólo se encuentra al alcance de unos pocos elegidos.
China es muy dada a hacer grandes obras que para muchos otros se considerarían irrealizables. Y así pensarían muchos cuando se decidió plantear la posibilidad de unir Pekín con Lhasa atravesando tan complicados sitios. Más de 4.000 kilómetros las separaban. 960 kilómetros de ese recorrido transcurriendo por alturas superiores a los 4.000 metros de altitud. Realizar las obras a bastantes grados bajo cero en muchos de sus tramos. Un coste de más de 3.000 millones de euros, que se dice pronto. Dificultades las había y muchas. Pero si algo tienen en China es capacidad para salir adelante y afrontar obras faraónicas. Y finalmente, en julio del año 2006, China pudo presumir ante el mundo de haberlo conseguido.
Tenéis que saber, antes de decidiros por hacer este complicado viaje, que tardaréis 46 horas y media en hacer el recorrido y que llegaréis a subir hasta los 5.072 metros de altura. Durante el camino, además, pasaréis por la meseta de Quinghai Tibet, la más alta del mundo además de ser la tercera región polar del mundo.

¿Qué? ¿os decidís? pues vamos, ¡todos al tren!

Pero si estas son las principales ciudades en las que se para, también hay que conocer cuáles serán los puntos culminantes de este maravilloso viaje en tren, aquéllos en los que asistiréis a paisajes de quitar el hipo y que recordaréis toda la vida. Son éstos:
Os estaréis preguntando por el precio. El billete de ida cuesta a partir de 260 dólares (unos 177 euros).
Debéis saber, además, que está previsto que en septiembre de este mismo año se inaugure una nueva línea de tren que, haciendo el mismo recorrido, se va a convertir en la línea de tren más lujosa del mundo. El tren de lujo entre Beijing y Lhasa será como un hotel sobre ruedas, con suites y vagones panorámicos. El viaje durará unos 5 días, pero tendrá paradas más largas, con lo que además podremos visitar las ciudades intermedias.
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