Lugares indispensables en la ciudad de Lijiang

Lijiang

Es evidente que este blog tiene una debilidad especial por la provincia de Yunnan, situada en el sur de China. Fiel a esta admiración incondicional —compartida por muchos viajeros, dicho sea de paso—, el post de hoy recala en la siempre aconsejable Lijiang para dar a conocer sus principales alicientes.

Emplazada en el noroeste de Yunnan, esta población se divide en dos áreas netamente diferenciadas: el casco antiguo y la ciudad nueva, separadas por la colina de los Leones.

Dado que esta última adolece de interés turístico —apenas cuenta con tres décadas de antigüedad—, hay que centrarse en su núcleo primigenio, lleno de tesoros urbanísticos y arquitectónicos, y cuyos orígenes se remontan 800 años atrás en algunos casos.

Éste se articula en torno a un sugerente dédalo de callejuelas empedradas y canales —de ahí que a Lijiang se la conozca como la «Venecia del Este»—, que serpean entre añejas construcciones de madera oscura. Las casas referidas constituyen el hogar de unas 60.000 personas, pertenecientes en su mayoría a los etnia naxi, una de las 55 las minorías étnicas del gigante asiático.

Uno de los puntos neurálgicos de Lijiang son la efervescente plaza del mercado y, ya en el extremo norte y en la falda de una colina, el parque del Estanque del Dragón Negro. Desde allí, el viajero disfrutará de unas vistas incomparables sobre las montañas. A su vez, este pulmón verde también brinda otros alicientes al recién llegado.

Entre ellos, se cuentan el templo de Fuguo —que fue trasladado a su emplazamiento actual en 1979—, el pabellón de las Cinco Aves Fénix —realizado en madera a comienzos del siglo XVII— y el Instituto de Investigación de la Cultura Dongba. Este centro alberga una colección de 5.000 textos redactados con caracteres pictógráficos. El contenido de los mismos tiene que ver con las tradiciones y la historia de la cultura dongba, desarrollada por los naxi.

Foto vía: Pafans

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