Celebración del Festival de la Primavera

Festival de la Primavera de Pengzhou (Sichuan)

A diferencia de lo que ocurre en Occidente con la entrada del nuevo año —en China, al 1 de enero se le denomina Yuandan—, las celebraciones ligadas a la llegada del primer mes lunar (el zheng yue) no se reducen a una sola jornada.

Además de la indefectible cena familiar que tiene lugar durante el Chuxi —última noche del calendario chino—, la fiesta del Año Nuevo (también llamada de la Primavera o Chunjie) trae consigo numerosas tradiciones que se desarrollan por espacio de cinco días. A lo largo de las mismas, no es exagerado afirmar que la actividad del gigante asiático se paraliza. De hecho, gran parte de su numerosísima población aprovecha estos días de descanso para regresar a sus lugares de origen y reencontrarse con sus seres queridos.

Las costumbres asociadas a la Chunjie se inician precisamente con el primer día del zheng yue, que en esta ocasión ha coincidido con el 3 de febrero. En esta fecha, es habitual que las familias rindan tributo a sus antepasados mediante la ofrenda de alimentos.

Tras venerar a los ancestros, los chinos rezan a sus dioses y, a continuación, los más jóvenes presentan sus respetos a los parientes de más edad. Este formalismo precede un desplazamiento obligado a los templos —a los que se acude a orar y a quemar incienso— y las típicas visitas para felicitar el año a las personas más allegadas.

Estas tradiciones, similares a las que tienen lugar en las diferentes sociedades confucianas, conviven con otras mucho más mundanas, como los espectáculos callejeros que inundan todos los rincones de China. Entre ellos, el más conocido es la danza del Dragón y del León.

Entre el segundo y el quinto día, los hogares de China abren sus puertas a familiares y amigos que desean compartir estas fechas con sus padres, abuelos y hermanos. La situación mencionada se prolonga hasta el día cinco del primer mes lunar (yiyue wuhao), momento en que el país recobra la normalidad. Sin embargo, la vuelta al trabajo se conmemora con multitudinarios desfiles, en los que el sonido de los tambores y la omnipresente figura del dragón acaparan todo el protagonismo.

Foto vía: Xinhua News

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Categorias: China, Cultura China



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