El chino, palabras que se dibujan

Escritura china

Antes de viajar a China, vean la película de Sofía Coppola Lost in translation como un entrenamiento de lo que les espera al aterrizar en Beijing. La impotencia, la frustración, de no ser comprendido ni comprender nada de lo que sucede a su alrededor será una parte más de este viaje tan especial.

China es un reto para aquel que decide venir a visitarla. El inglés en estas latitudes no es ese idioma universal al que todos recurren alguna vez, en cambio, los gestos, las onomatopeyas son recursos comunicativos muy útiles que le sacarán de más de un apuro y le harán vivir momentos divertidos y esperpénticos.

Señales de tráfico, carteles publicitarios, paradas de autobús, periódicos, revistas, etc. tienen significados ocultos para aquel que no sabe leer una caligrafía que no se escribe, sino que se dibuja. Los caracteres tienen algo sugerente, bello, dotan de personalidad una escritura que sólo unos privilegiados saben descifrar. Diferentes dialectos en cada una de las ciudades y lenguajes secretos creados por algunos grupos hacen de que este idioma se haya convertido en uno de los más complejos a la hora de su aprendizaje.

Aparentemente los caracteres se suceden sin orden y concierto. Sin embargo, cuando uno se empapa un poco de la cultura china es consciente de la importancia que tiene la lógica y su alcance. Aquí todo obedece a unas leyes que parecen dictadas por el azar. Con paciencia y ganas de aprender, en unos días uno puede comprender por qué funcionan por aquí las cosas de otra manera, aunque siga sin entender su significado.

La lengua es una barrera, un obstáculo que, sólo con ingenio, sentido del humor y paciencia, conseguirá superar. Los chinos hablan un idioma complicado, pero su predisposición a intentar comprender al extraño no tiene límites. Sin perder la sonrisa harán todo lo que esté en su mano y más para ayudarle. Si se anima a decirles esas palabras en chino que todo el mundo aprende antes de viajar a China descubrirá una sonrisa que nunca olvidará.

El occidental en China no puede camuflarse, son muchos signos los que le delatan y le exponen en un mar de caracteres y palabras inteligibles para sus oídos. Quizás ese sea uno de los encantos que hace de Beijing, y por extensión cualquier ciudad china, un destino único. La sensación de estar en otro planeta sumado a lo que se experimenta cuando se hace turismo resulta un cóctel de vivencias que difícilmente podrá olvidar. Un consejo práctico y muy útil es ir siempre con un mapa en caracteres. De esta manera los taxistas lo sabrán leer y podrán llevarle allí donde quiere ir.

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Cultura China



Deja tu comentario