El Templo de los Lamas

El Templo de los Lamas es uno de los monumentos religiosos más conocidos y visitados de Beijing. Declarado Monumento Nacional en 1949, se trata del templo budista tibetano más importante que no se encuentra en el territorio del Tibet. En nuestros días, es hogar de un grupo de monjes mongoles y una mística atracción de la ciudad.

Originalmente, el edificio fue construido para ser la residencia del príncipe Yongzhen, que más tarde se convertiría en emperador de la dinastía Qing. Cuando Yongzhen accedió al trono, se decidió convertir al lugar en un templo con el solo objeto de que ningún otro miembro de la familia real ocupara su antiguo hogar.

Varios detalles captan la atención de los viajeros que ingresan al hoy conocido como Templo de los Lamas. Enormes molinos de oración fueron erigidos en las cercanías del Salón de la Eterna Armonía, y una escultura de Buda tallada en sándalo alcanza los 18 metros de altura, en el Salón de las Diez mil Felicidades.

Numerosas pinturas tibetanas y estatuas ecuestres decoran el antiguo palacio. En la Sala de la Armonía Yong, de columnas y paneles coloridos, se encuentran los Buda de las tres Edades: Sakyamuni (pasado), Kasyapa (presente) y Maitreya (futuro).

En la Sala de la Protección, por otra parte, se encuentra el Buda de la Longevidad, que es el monumento central, y numerosas obras de arte tántrico lo rodean. Restaurado en 1979, el Templo de los Lamas es hoy un lugar de culto con una atmósfera de recogimiento y piezas artísticas tan fastuosas y bellas que conforman un paisaje conmovedor.

En la actualidad, los monjes que viven en el templo son seguidores de la Escuela de los Secretos. Este culto, que tiene sus orígenes en el siglo VIII, se dedica además a la astronomía y la medicina, y por tanto están en contacto con lo más primigenio, pero también con dos ciencias muy desarrolladas, con una impronta mítica innegable.

Foto Vía: Best Beijing Tours

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Categorias: Beijing



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